Preparar una entrevista de trabajo
Antes, durante y después: las preguntas que casi siempre aparecen, cómo responderlas sin recitar, qué preguntar tú al final y los formatos que conviene conocer: teléfono, videollamada, entrevista grupal.
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Preparar la entrevista
Preguntas de una entrevista de trabajo: las más frecuentes y cómo responderlas
Cada pregunta de una entrevista de trabajo sirve para comprobar algo concreto del candidato: su experiencia, su motivación, su forma de trabajar. Aquí tienes las más frecuentes, con lo que busca el entrevistador y un ejemplo de respuesta, y después qué preguntar tú al final y qué preguntas no te pueden hacer.
Cómo vestir para una entrevista de trabajo: qué ponerte según el sector y el formato
Saber cómo vestir para una entrevista de trabajo no consiste en seguir una moda, sino en parecer ya parte del equipo. La regla es la misma para todo el mundo: ir un punto más arreglado que la gente que trabaja allí. Aquí tienes cómo averiguar el código de la empresa, qué ponerte en cada sector, ejemplos de outfit y lo que cambia por videollamada.
En esta página
- Qué es una entrevista de trabajo y qué evalúan los entrevistadores
- Las claves del éxito en las entrevistas de trabajo
- Recursos humanos, responsable, dirección: quién te entrevista
- Cómo preparar una entrevista de trabajo: la información que necesitas
- Tu presentación y tus ejemplos, sin recitar
- Las fases de una entrevista, del saludo al cierre
- Tipos de entrevista de trabajo
- Las preguntas más habituales en una entrevista de trabajo
- Cómo contestar a las preguntas del entrevistador: un ejemplo por respuesta
- Errores que debes evitar en la entrevista
- Las preguntas que puedes hacer tú
- Información personal y privacidad: lo que no deberían preguntarte
- La entrevista de trabajo por videollamada
- La entrevista grupal y la dinámica de grupo
- Después de la entrevista: agradecer y hacer seguimiento
- Practicar con un simulacro de entrevista
Qué es una entrevista de trabajo y qué evalúan los entrevistadores
La entrevista de trabajo es la fase del proceso de selección en la que la empresa conoce a los candidatos que han superado el primer filtro. El CV ha despertado el interés de la empresa; la entrevista sirve para comprobarlo: los entrevistadores quieren saber si la experiencia del candidato es la que describe el papel, si sus competencias encajan con lo que se busca y si el candidato va a encajar en la empresa, antes de decidir la contratación. También es el momento clave en el que el candidato descubre las condiciones: tipo de contrato, horario, lugar de trabajo.
Para el candidato, también es una oportunidad: el momento de conocer la organización por dentro, de entender cómo se trabaja y de decidir si ese trabajo le interesa de verdad. Un buen encuentro se parece más a una conversación entre dos partes que a un examen. Estos son los aspectos más importantes que se evalúan en cada candidato:
- La experiencia laboral y los conocimientos: lo que has hecho, con qué resultados y cómo lo cuentas.
- Las habilidades técnicas: las herramientas, los programas y las tareas que pide la oferta.
- Las habilidades personales: comunicación, organización, trabajo en equipo, capacidad de resolver problemas.
- La motivación: por qué este trabajo y no cualquier otro, y qué objetivos profesionales tienes.
- El encaje con la cultura y los valores: la forma de trabajar, la personalidad, el comportamiento en situaciones difíciles.
Las claves del éxito en las entrevistas de trabajo
En la mayoría de los procesos de selección, el candidato elegido no es el que tiene las mejores respuestas de memoria, sino el que demuestra con hechos lo que pone en su CV. Tres puntos fundamentales marcan la diferencia entre candidatos:
- Preparar respuestas con ejemplos, no con adjetivos: cada competencia relacionada con el puesto, con un caso que la demuestra.
- Conocer la empresa y su sector: la información que reúnes a través de su web, sus redes sociales o la prensa te permite hacer preguntas mejores.
- Explicar por qué ahora: por qué esta oportunidad, en este momento de tu carrera, y qué quieres aprender.
El resto de la entrevista depende del tipo de empleo: en un puesto técnico pesa el dominio del oficio; en la atención al público, la comunicación y el trato personal. La oferta te dice cuál de las dos cosas importa más, y qué competencias laborales debes buscar en tu trayectoria para dar respuestas con hechos.
Recursos humanos, responsable, dirección: quién te entrevista
Un proceso de contratación pasa a menudo por varias entrevistas, con entrevistadores distintos, y en cada una quedan menos candidatos. Cada uno se fija en algo diferente:
- Recursos humanos, o el equipo de selección, valora la motivación del candidato, su información personal y profesional y su encaje con la cultura de trabajo. Suele hacer la primera entrevista y filtrar a los candidatos antes de pasarlos a la siguiente etapa.
- El responsable del equipo profundiza en las competencias del candidato y en su manera de trabajar. Espera preguntas más técnicas y ejemplos concretos.
- Futuros compañeros, en algunas empresas: valoran la escucha, la adaptación y la comunicación.
- La dirección, sobre todo en una pyme y al final del proceso: tus ambiciones y lo que esta oportunidad representa para ti. Suele dar el visto bueno a la contratación.
Cómo preparar una entrevista de trabajo: la información que necesitas
La preparación es fundamental, y empieza por la oferta de trabajo. Vuelve a leerla y subraya las funciones, los requisitos y las palabras clave que usa el anuncio: son los criterios de selección con los que se va a evaluar a cada candidato, y los que tus respuestas a sus preguntas deben cubrir.
Después, busca información sobre la empresa a través de su web, sus productos o servicios, su actividad reciente, sus redes sociales y su página de LinkedIn. Si sabes quién te va a entrevistar, mira su perfil profesional en LinkedIn o en otras redes profesionales: saber de dónde viene ayuda a encontrar el tono. Los consejos de la Red COE del SEPE lo resumen bien: conoce todo lo que puedas de ella, porque el seleccionador también prepara la entrevista.
Antes de la entrevista, ten a mano:
- La oferta de trabajo, con los requisitos y las funciones que quieres comentar.
- Tu CV, en la versión que enviaste, y tu carta de presentación si la adjuntaste: se basarán en ellos, así que conócelos a la perfección.
- Tres o cuatro ejemplos de tu experiencia laboral, cada uno con un resultado.
- Tus puntos fuertes y débiles, con argumentos preparados para cada uno.
- Dos o tres preguntas para el final.
- La dirección, la hora y el nombre de quien te recibe, o el enlace de la videollamada probado la víspera.
Tu presentación y tus ejemplos, sin recitar
Un entrevistador detecta enseguida las respuestas aprendidas de memoria, y un candidato que recita pierde credibilidad. Prepara mejor una estructura y algunos ejemplos concretos de tu trabajo, tus prácticas o tus estudios (un logro, una dificultad superada, un conflicto resuelto, un error del que aprendiste): sirven para la mayoría de las preguntas, y los cuentas con tus palabras.
La presentación personal es lo más importante que conviene preparar, porque «Háblame de ti» abre casi todas las entrevistas. En dos o tres minutos: quién eres a nivel profesional, el hilo de tu trayectoria profesional y tu formación, dos o tres habilidades elegidas según el anuncio y demostradas con un hecho, y lo que te atrae de la oferta. La sección sobre mí del currículum sigue la misma lógica, por escrito, y la guía de habilidades para el currículum ayuda a elegir las tuyas.
Las fases de una entrevista, del saludo al cierre
- La acogida. La primera impresión se forma antes de las primeras preguntas: un saludo claro, la mirada, una sonrisa. Ve solo o sola, y apaga el móvil. Es el inicio de la confianza.
- La conversación sobre tu perfil personal y profesional. Repasan tu CV, hacen preguntas sobre tu trayectoria y profundizan en lo que interesa para el trabajo. Contesta con hechos y, ante una cuestión difícil, date unos segundos para pensar.
- Las preguntas del candidato. Casi siempre llega la frase «¿Tienes alguna pregunta?». Prepara al menos una.
- El cierre. Se explican los siguientes pasos. Si nadie lo hace, pregúntalo, y despídete dando las gracias.
Los nervios aceleran el ritmo al hablar. Respirar antes de contestar y hacer pausas cortas entre una idea y otra deja a quien te escucha seguirte, y a ti ordenar las respuestas.
Tipos de entrevista de trabajo
Un mismo proceso de selección puede combinar varios tipos de entrevistas, con entrevistadores distintos y una selección más fina en cada etapa. Saber qué tipo de entrevista te espera cambia la manera de prepararla, y de evaluar al candidato:
| Tipo de entrevista | Para qué sirve | Cómo prepararla |
|---|---|---|
| Telefónica | Filtrar a los candidatos: disponibilidad, interés, a veces la banda salarial | Un lugar tranquilo, el CV delante y dos frases sobre tu trabajo |
| Por videollamada | Una primera entrevista a distancia, muy habitual en la fase inicial | Conexión, cámara y micrófono probados; fondo neutro |
| Presencial o personal | La conversación de fondo con la persona de selección o con el responsable | Tus ejemplos, tu presentación y tus preguntas |
| Por competencias | Comprobar una competencia del candidato a partir de situaciones que ha vivido | Casos reales en cuatro pasos: situación, tarea, acción, resultado |
| Técnica o caso práctico | Evaluar tus conocimientos con una prueba o un caso de trabajo | Repasar las herramientas y las tareas del trabajo |
| Grupal o dinámica de grupo | Observar el comportamiento de cada candidato junto a otros candidatos | Escuchar, aportar y dejar hablar |
| Diferida o grabada | Contestar en vídeo a preguntas fijas, sin entrevistador en directo | Practicar en voz alta con un tiempo límite |
Las preguntas más habituales en una entrevista de trabajo
Estas son las preguntas frecuentes de las entrevistas, las que vuelven de un puesto a otro. Para cada una, esto es lo que los entrevistadores quieren saber del candidato y cómo contestar en pocas palabras; la guía de preguntas de entrevista de trabajo desarrolla las respuestas a las preguntas con ejemplos.
| Pregunta | Lo que se evalúa | Cómo contestar |
|---|---|---|
| «Háblame de ti» | Tu capacidad de ir a lo esencial | Tu presentación: perfil, experiencia, dos habilidades y lo que te atrae del puesto |
| «¿Por qué quieres trabajar con nosotros?» | Tu interés y la información que has buscado | Un dato concreto sobre la compañía, relacionado con lo que quieres hacer en ella |
| «¿Por qué dejaste tu último trabajo?» | Tus motivos y cómo hablas de un trabajo anterior | Lo que buscas, no aquello de lo que huyes, sin reproches |
| «¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?» | Tu conocimiento de ti mismo | Un defecto real y lo que haces para corregirlo |
| «Cuéntame una situación difícil» | Tu reacción bajo presión | Un ejemplo vivido: el contexto, tu acción, el resultado |
| «¿Dónde te ves dentro de cinco años?» | Tus objetivos profesionales | Una evolución realista, relacionada con el puesto |
| «¿Cuáles son tus expectativas salariales?» | Si tu banda encaja con el presupuesto | Una cifra bruta anual con un mínimo y un máximo, preparada con datos del sector |
| «¿Tienes alguna pregunta?» | Tu curiosidad y tus ganas de entrar | Dos preguntas preparadas sobre el día a día del trabajo |
Cómo contestar a las preguntas del entrevistador: un ejemplo por respuesta
Una cualidad sin prueba no convence a ningún responsable de selección. Para demostrar una competencia, cuenta un ejemplo real en cuatro etapas: el contexto, lo que tenías que conseguir, lo que hiciste y el resultado, con una cifra si la tienes. Es la técnica de las entrevistas por competencias, pensada para situaciones reales, y la que permite al entrevistador evaluar al candidato y profundizar: cada afirmación te compromete.
El contexto: «En mi último trabajo, un compañero estuvo de baja dos meses en plena campaña de verano.»
La tarea: «Había que atender sus pedidos sin retrasar los míos.»
La acción: «Propuse una hoja de seguimiento compartida y una reunión corta cada lunes.»
El resultado: «Ningún pedido salió tarde, y seguimos usando la hoja cuando volvió.»
Al responder, mejor ser breve y dejar que te pidan más información: una entrevista que sale bien es un diálogo, no un monólogo. Y si no sabes algo, dilo y explica cómo lo aprenderías: inventar una respuesta es uno de los errores más importantes, y de los que más penalizan a un candidato en la selección.
Errores que debes evitar en la entrevista
Estos errores, habituales en cualquier proceso, descartan a candidatos con un buen perfil profesional antes incluso de evaluar sus competencias:
- Llegar sin haber leído la oferta de trabajo ni la web de la empresa.
- Hablar mal de un trabajo anterior o de tus antiguos responsables.
- Dar respuestas generales («soy perfeccionista», «soy muy resolutivo») sin un ejemplo.
- Contradecir tu CV: fechas, puestos o datos que no coinciden con tu vida laboral.
- Empezar por las condiciones, como las vacaciones o el teletrabajo, antes de hablar de la función.
- Hablar de tu vida personal más de lo necesario.
- No llevar preguntas preparadas para el final.
Las preguntas que puedes hacer tú
Hacer preguntas al final de la entrevista marca la diferencia: muestra tu interés y te ayuda a comprobar que la oferta te conviene. Prepara las más importantes por temas (la función, las personas, la empresa, la evolución) y deja las vacaciones para más adelante.
- «¿Cómo es una semana normal en este puesto?»
- «¿Cómo es el equipo con el que voy a trabajar?»
- «¿Cuáles son los objetivos prioritarios de los primeros seis meses?»
- «¿Qué formación o qué evolución son posibles?»
- «¿Cuáles son los siguientes pasos?»
Información personal y privacidad: lo que no deberían preguntarte
El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a no ser discriminado para el empleo por razones como el estado civil, la edad, el origen, la religión o las convicciones, las ideas políticas, la orientación sexual, la afiliación a un sindicato, la discapacidad o el sexo (artículo 4.2 c), y el respeto de la intimidad (artículo 4.2 e). El artículo 17 declara nulas las decisiones del empresario que discriminen por esas causas.
La Ley 15/2022, integral para la igualdad de trato, es aún más directa en su artículo 9.5: «El empleador no podrá preguntar sobre las condiciones de salud del aspirante al puesto». Las preguntas sobre tus planes de tener hijos, tu religión o tu salud no tienen sitio en una entrevista: tu privacidad no forma parte de la evaluación, y los candidatos no están obligados a contestarlas. Puedes reconducir la entrevista, con educación, de vuelta al trabajo y a tu trayectoria, sin tensión.
La entrevista de trabajo por videollamada
A distancia valen las mismas reglas que en persona, con algunas precauciones más:
- Instala y prueba la herramienta que te indiquen (Teams, Meet, Zoom), tu cámara, tu micrófono y tu conexión.
- Elige un lugar tranquilo, con un fondo neutro y la luz de frente.
- Mira a la cámara, no a tu imagen: es lo que crea el contacto visual.
- Habla despacio y apunta tus notas en papel, para no hacer ruido con el teclado.
Algunas empresas usan entrevistas diferidas: contestas en vídeo a preguntas grabadas, sin nadie al otro lado, y a veces con herramientas de IA que ayudan a ordenar a los candidatos. Prepáralas igual, en voz alta y con un tiempo límite para cada una de tus respuestas.
La entrevista grupal y la dinámica de grupo
Frecuente en el comercio, la hostelería, la atención al cliente o los programas de prácticas, la entrevista grupal sirve para observar el comportamiento de los candidatos con otras personas antes de una posible entrevista individual. Debates, casos que resolver juntos, juegos de rol: el objetivo no es dar la contestación perfecta, sino defender tus ideas y llegar a un acuerdo.
No intentes acaparar la palabra. Escucha, apóyate en los argumentos de los demás y reconoce las buenas ideas: así demuestras tu capacidad de colaborar, una de las competencias importantes en la selección de candidatos para este tipo de puesto.
Después de la entrevista: agradecer y hacer seguimiento
Envía un correo electrónico de agradecimiento a quien te ha entrevistado, el mismo día o al siguiente. Tres o cuatro líneas bastan: gracias por su atención, un punto de la entrevista que ha reforzado tu interés por el trabajo y tus ganas de incorporarte.
Apunta en caliente, al salir de la entrevista, los momentos en los que dudaste y lo que te habría gustado decir: es la mejor práctica para el éxito de la siguiente entrevista. Si el proceso avanza, pueden pedirte referencias antes de la contratación: una carta de recomendación de un antiguo responsable ayuda. Si pasa el plazo anunciado sin noticias, un mensaje corto y educado es legítimo, y tu búsqueda de empleo sigue en paralelo, para encontrar otras ofertas. En Kandiq, el seguimiento de candidaturas guarda cada oferta en una columna (guardada, candidatura enviada, entrevista, propuesta, cerrada) y te avisa de cuándo volver a escribir.
Practicar con un simulacro de entrevista
Leer consejos no sustituye a contestar preguntas en voz alta antes de la entrevista. El simulador de entrevista de Kandiq permite practicar a partir de una oferta de trabajo real y de tu CV: analiza el anuncio y la compañía, y luego te hace 9 preguntas de reclutador, una a una, de siete tipos (presentación, trayectoria, competencias, conductuales, situacionales, motivación, salario y condiciones). Contestas por escrito o con el micrófono. Es el entrenamiento que muchos candidatos echan en falta antes de sus entrevistas: respuestas en voz alta, corregidas como lo haría un responsable de selección con un candidato real.
Cada respuesta se corrige: los puntos que se esperan, los que has cubierto y lo que falta. En voz alta, también se miden tu ritmo al hablar y tus muletillas. La sesión termina con un informe con nota. Los simulacros forman parte de Kandiq Pro, con 2 sesiones de coaching por mes de suscripción.
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